Pata Pila
Pata Pila

La desnutrición durante los primeros años tiene consecuencias para toda la vida.

Los primeros 1.000 días en la vida de un niño son clave porque en esta etapa se sientan las bases de su crecimiento físico y mental. Según la nutrición que reciba, podrá desarrollarse sanamente o no. En esta etapa, se definirá la salud nutricional del niño para el resto de su vida.

Una adecuada nutrición lo cambia TODO

SaludSalud
+

La desnutrición provoca un tercio de las muertes infantiles en el mundo. Un niño con desnutrición tiene más posibilidades de desarrollar enfermedades durante su vida.

Promover una buena nutrición tanto en la madre como en el hijo, incrementa significativamente la salud de ambos. Se reduce en el niño el riesgo de que tenga bajo peso al nacer, se disminuye de forma significativa su riesgo de mortalidad, se aminora el riesgo de que sufra enfermedades no transmisibles (como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares) y se achican las complicaciones durante el embarazo y el parto.

Empoderamiento de las madresEmpoderamiento de las madres
+

El estado nutricional de un niño depende directamente de la capacidad que tenga su madre, como principal referente familiar, de poder acompañarlo en su desarrollo. Una mujer que sufre desnutrición en su embarazo tiene más probabilidades de dar a luz a un bebé con bajo peso y con futuros problemas de crecimiento.

Es determinante que las madres puedan acceder a un acompañamiento profesional durante su embarazo y crianza de sus hijos. De esta manera, pueden incorporar herramientas e información sobre una buena crianza, alimentación saludable y síntomas de enfermedad en la niñez.

En este proceso la mujer y su familia se empoderan: aumentan el bagaje de conocimiento sobre crianza, desarrollan mayor autonomía y mejoran el vínculo con sus hijos. 

EducaciónEducación
+

La desnutrición en un niño afecta al buen desarrollo neuronal de su cerebro, reduciendo, entre otras cosas, su capacidad de atención, aprendizaje y memoria.

Interviniendo a tiempo, promoviendo una nutrición adecuada, se mejora la capacidad mental del niño y en consecuencia, se aumenta la posibilidad de que pueda obtener un buen rendimiento escolar y laboral. 

De esta forma se mejoran las condiciones para que el niño corte con el ciclo de pobreza en el que nació.

Una adecuada nutrición lo cambia TODO

SaludSalud
+

La desnutrición provoca un tercio de las muertes infantiles en el mundo. Un niño con desnutrición tiene más posibilidades de desarrollar enfermedades durante su vida.

Promover una buena nutrición tanto en la madre como en el hijo, incrementa significativamente la salud de ambos. Se reduce en el niño el riesgo de que tenga bajo peso al nacer, se disminuye de forma significativa su riesgo de mortalidad, se aminora el riesgo de que sufra enfermedades no transmisibles (como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares) y se achican las complicaciones durante el embarazo y el parto.

Empoderamiento de las madresEmpoderamiento de las madres
+

El estado nutricional de un niño depende directamente de la capacidad que tenga su madre, como principal referente familiar, de poder acompañarlo en su desarrollo. Una mujer que sufre desnutrición en su embarazo tiene más probabilidades de dar a luz a un bebé con bajo peso y con futuros problemas de crecimiento.

Es determinante que las madres puedan acceder a un acompañamiento profesional durante su embarazo y crianza de sus hijos. De esta manera, pueden incorporar herramientas e información sobre una buena crianza, alimentación saludable y síntomas de enfermedad en la niñez.

En este proceso la mujer y su familia se empoderan: aumentan el bagaje de conocimiento sobre crianza, desarrollan mayor autonomía y mejoran el vínculo con sus hijos. 

EducaciónEducación
+

La desnutrición en un niño afecta al buen desarrollo neuronal de su cerebro, reduciendo, entre otras cosas, su capacidad de atención, aprendizaje y memoria.

Interviniendo a tiempo, promoviendo una nutrición adecuada, se mejora la capacidad mental del niño y en consecuencia, se aumenta la posibilidad de que pueda obtener un buen rendimiento escolar y laboral. 

De esta forma se mejoran las condiciones para que el niño corte con el ciclo de pobreza en el que nació.

Una adecuada nutrición lo cambia TODO

La desnutrición provoca un tercio de las muertes infantiles en el mundo. Un niño con desnutrición tiene más posibilidades de desarrollar enfermedades durante su vida.

Promover una buena nutrición tanto en la madre como en el hijo, incrementa significativamente la salud de ambos. Se reduce en el niño el riesgo de que tenga bajo peso al nacer, se disminuye de forma significativa su riesgo de mortalidad, se aminora el riesgo de que sufra enfermedades no transmisibles (como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares) y se achican las complicaciones durante el embarazo y el parto.

El estado nutricional de un niño depende directamente de la capacidad que tenga su madre, como principal referente familiar, de poder acompañarlo en su desarrollo. Una mujer que sufre desnutrición en su embarazo tiene más probabilidades de dar a luz a un bebé con bajo peso y con futuros problemas de crecimiento.

Es determinante que las madres puedan acceder a un acompañamiento profesional durante su embarazo y crianza de sus hijos. De esta manera, pueden incorporar herramientas e información sobre una buena crianza, alimentación saludable y síntomas de enfermedad en la niñez.

En este proceso la mujer y su familia se empoderan: aumentan el bagaje de conocimiento sobre crianza, desarrollan mayor autonomía y mejoran el vínculo con sus hijos. 

La desnutrición en un niño afecta al buen desarrollo neuronal de su cerebro, reduciendo, entre otras cosas, su capacidad de atención, aprendizaje y memoria.

Interviniendo a tiempo, promoviendo una nutrición adecuada, se mejora la capacidad mental del niño y en consecuencia, se aumenta la posibilidad de que pueda obtener un buen rendimiento escolar y laboral. 

De esta forma se mejoran las condiciones para que el niño corte con el ciclo de pobreza en el que nació.

¿Cómo combatimos la desnutrición?

Entendemos que la desnutrición es generada por múltiples causas, por eso abordamos dicha problemática desde una perspectiva integral. Buscamos restituir derechos básicos en las comunidades que acompañamos: acceso a una alimentación saludable, a un sistema de agua potable y segura, y al sistema de salud. Nuestro equipo de profesionales interdisciplinarios interviene a tiempo en el desarrollo físico y cognitivo de cada niño y niña en riesgo, realizándoles atenciones nutricionales recurrentes.

Historias que nos inspiran

En las comunidades donde trabajamos conocemos algunas de las personas mas inspiradoras. Sus historias de perseverancia son un ejemplo para todos nosotros.

Conocé a Norma

Invertir en la nutrición infantil

La situación del norte de la provincia de Salta es sumamente crítica. Durante estos últimos años, lamentamos la muerte de más de 25 niños por desnutrición, causadas no solamente por su situación de extrema pobreza, sino por falta de acceso a agua potable, a la salud y la educación.

Quiero ayudar