Desnutrición


 

1 de cada 3 niñ@s menores de 5 años está desnutrido

 

La desnutrición durante los primeros años tiene consecuencias para toda la vida.

Los  primeros 1000 días de vida son la clave esencial, cuando se sientan las bases para un crecimiento físico y un desarrollo mental saludable y duradero.  Definirán la salud nutricional del niño para el resto de su vida.

 

Una adecuada nutrición lo cambia TODO.

 

SALUD

La desnutrición provoca un tercio de las muertes infantiles en el mundo, impide el desarrollo saludable y afecta a la productividad. Al mismo tiempo, las crecientes tasas de sobrepeso y obesidad se asocia a un aumento en las enfermedades crónicas. 

La mejora de la nutrición promueve la salud de las madres, y los niñ@s. Reduce el riesgo de tener bajo peso al nacer, reduce de forma significativa el riesgo de enfermedad y de mortalidad, disminuye las complicaciones durante el embarazo y el parto y reduce el riesgo de sufrir enfermedades no transmisibles (como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares), prolongando la vida de las madres y los niñ@s.

 

EDUCACIÓN

La Malnutrición y Desnutrición Infantil produce en los niñ@s la reducción de la atención, dificultades para aprender y comunicarse con otros niñ@s. 

Mejorando el crecimiento lineal de los niñ@s, resolviendo las deficiencias de hierro y otros nutrientes, se respalda la capacidad mental y aumenta en el niñ@ la posibilidad de obtener un buen rendimiento escolar y laboral luego, encontrándose en mejores condiciones de romper el ciclo de pobreza, promoviendo la seguridad alimentaria y de poder desarrollar al máximo su potencial.

 

EMPODERAMIENTO DE LAS MADRES

El estado nutricional de una futura madre determinará el de sus hijos. Una mujer que sufre desnutrición tiene más probabilidades de dar a luz un bebé con bajo peso y con futuros problemas de crecimiento. Por lo tanto, un acceso a los alimentos adecuados para las madres influirá positivamente en la supervivencia de sus hijos.

Facilitando herramientas, capacitación y acceso a la información sobre embarazo, crianza y alimentación saludable, y promoviendo la recuperación del niño en situación de riesgo nutricional siendo las madres los agentes de cambio en la vida de sus hijos, ellas como resultado también logran un empoderamiento familiar y personal, pudiendo invertir más tiempo en trabajar su autoestima y autonomía, aprender, desarrollar y potenciar nuevas capacidades.

 

CÓMO COMBATIMOS LA DESNUTRICIÓN

Vivimos y trabajamos en las comunidades vulnerables generando un desarrollo estructural, social y económico de las mismas, para fortalecer el entorno del niñ@ y fomentar una correcta nutrición y estilo de vida adecuados a su contexto y cultura,  generando cambios desde la raíz: educación en la importancia de las comidas, elecciones de alimentos, formas de preparaciones, como así también todo lo relacionado con la obtención de nutrientes. Por eso, para lograrlo es imprescindible el acompañamiento y seguimiento de profesionales sociales y de la salud semanalmente.

 

INVERTIR EN LA NUTRICIÓN INFANTIL 

Cada dólar invertido en la reducción del retraso en el crecimiento genera un rendimiento económico equivalente a unos 18 dólares en los países más afectados. (Unicef)